-¿Te puedo pedir una cosa?
-Sí, dime
-No te acostumbres a mí.
-¿Cómo?
-Que no te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad matutina, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que hablemos de tus problemas, ni a que te escuche con atención. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, no te acostumbres a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mi rabia, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres… enserio
-¿Y eso a que viene?
- A nada simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos a esas cosas si estás acostumbrado.
- ¿Te puedo pedir otra cosa?
- Venga, dime.
- No te enamores de mí.
- ¿Cómo?
- Que no te enamores de las palabras hermosas que te digo. No te enamores de mi forma de mirarte, ni de esa similitud tan peculiar que nos hace distintos. No te enamores de mis defectos y aun menos de mis virtudes. No te enamores de mí, ni de mi extraña forma de quererte.
- ¿Y eso a que viene?
- Porque algún día se me cruzarán los cables y decidiré marcharme para siempre. Me importas y no quiero que lo pases mal.
((Desconozco al autor pero igual hago mención a que este texto no es obra de mi imaginación))
-Sí, dime
-No te acostumbres a mí.
-¿Cómo?
-Que no te acostumbres a mí, ni a mi risa, ni a mi hiperactividad matutina, ni a mis sonrisas en esos momentos, ni a mis besos, ni a mi olor. No te acostumbres a que hablemos de tus problemas, ni a que te escuche con atención. No te acostumbres a como te miro o te dejo de mirar, no te acostumbres a mis mejillas rojas como un tomate cuando te ríes de mí, ni te acostumbres a mi rabia, ni a reírte de las cosas que digo. No te acostumbres… enserio
-¿Y eso a que viene?
- A nada simplemente algún día me cansaré, me iré y echarás de menos a esas cosas si estás acostumbrado.
- ¿Te puedo pedir otra cosa?
- Venga, dime.
- No te enamores de mí.
- ¿Cómo?
- Que no te enamores de las palabras hermosas que te digo. No te enamores de mi forma de mirarte, ni de esa similitud tan peculiar que nos hace distintos. No te enamores de mis defectos y aun menos de mis virtudes. No te enamores de mí, ni de mi extraña forma de quererte.
- ¿Y eso a que viene?
- Porque algún día se me cruzarán los cables y decidiré marcharme para siempre. Me importas y no quiero que lo pases mal.
((Desconozco al autor pero igual hago mención a que este texto no es obra de mi imaginación))

Be First to Post Comment !
Publicar un comentario