20 jul 2016

Old Soul

I'm not sure if my Grandad was a wine lover, I don´t think so...

Reconozco en mi la presencia de un alma vieja...
justo como la de mi abuelo.
Mi abuelo nació un invierno de 1919 y su corazón se detuvo justo antes de llegar la primavera del 2002. 
A mi abuelo los años y la vida lo llevaron a caminar lento...
lo podía observar mientras hacia el recorrido por la vida a través del pasillo principal de su hogar, mismo que aún se conserva en la que fue su casa. 
Se levantaba temprano por las mañanas, tomaba la brocha de afeitar, la crema y la navaja, si de esas que utilizan los barberos. Después de esto, pasaba a tomar una de sus camisas, me gustaba ver las distintas camisas, corbatas y colores, siempre en orden, ninguna igual. Mi abuelo un día me dijo que no me fiara de un hombre que no llevara camiseta interior, camisa y zapatos limpios. -Las personas en tenis o en chanclas no visitan los bancos. Esa vestimenta es para la playa o los parques. - Añadió.
Tomaba su equipal, que es algo así como el asiento de un rey, una silla artesanal mexicana originaria de Jalisco. Con el periódico bajo el brazo, listo para leer durante horas... me ayudaba a tomar una silla para mí y así poder compartirme las historias del mundo, pero siendo sinceros, yo prefería las historias de SU mundo. Creo que desde entonces sigo prefiriendo las historias de los seres que me rodean a escuchar o ver noticias en televisión. Mi abuelo no miraba televisión, solo sintonizaba los canales de música para poder escuchar de fondo.
Reconozco, me esforcé por aprender a leer lo antes posible, también quería pasar horas leyendo el periódico, libros o cualquier letra que mi abuelo me proporcionara y ser interesante y mayor. 
Cuando era pequeña solía leer todos los anuncios publicitarios que se cruzaban en mi camino, cualquier cosa que tuviera letras... posters, espectaculares, el directorio telefónicoDespués aprendí a escribir, escribir en muros, butacas, servilletas, al reverso de un ticket de cine... durante la película, en misa, escribir siempre.
En una ocasión la maestra de 4to año de primaria nos invitó a escribir cartas, la idea era aprender a usar las estampillas y utilizar el servicio de correo mexicano... yo escribí una carta para mi abuelo. Mi abuelo la respondióenvió otra de regreso.
Pese a mi corta edad y carencia de consciencia, mi padre, mi madre, mi abuelo siempre se preocuparon por darme el mejor regalo que alguien puede obsequiar a quienes quiere: tiempo. Cuando alguien dedica tiempo para compartir, enseñar, reír, comprender, corregir, pasear, hablar, contestar cartas e infinidad de cosas más... es tan valioso! porque están dando algo que no regresa, no recuperaran jamas. Aprendí a valorar el tiempo.
Mi abuelo fumaba puros, las personas que llegaban a visitarlo durante las fiestas decembrinas llevaban puros como obsequio, de distintas procedencias, olores y supongo que sabores. Así fue como se quedó grabado en mi mente el observar y conocer los gustos de nuestros amigos y seres queridos para cuando visitamos sus hogares obsequiarles algo de su agrado.
Mi alma vieja y yo amamos la lectura, la escritura, las cartas redactadas a puño y letra, la tinta, el olor a hoja vieja y del puro. El placer que genera el olor del café recién hecho, el primer sorbo, el agua, la lluvia, las cosas bonitas como las tradiciones y costumbres, los colores, ver un hombre portar la corbata bien anudada, el tiempo y el uso del reloj. El arte de observar, obsequiar y compartir. Lo hecho en México, la familia, la escuela y creer firmemente que la educación es el camino hacia el progreso, ir a la iglesia los domingos y a ingerir los sagrados alimentos sobre la mesa, la casa llena.
"El que escribe en el alma de un niño, escribe para siempre" dijo alguien, alguna vez y sé que amo todas estas cosas porque es todo lo que mi abuelo apreciaba y guardaba en su corazón con especial apego, el me mostró el camino, pero fui yo quien decidió seguirlo. Nadie puede estar seguro de cuando dirá adiós para siempre, pero estoy segura que nunca es tarde para decir GRACIAS.
Ahora soy yo la que camina por la vida con un alma vieja y mi intento de reconocer en otros aquello que los maravilla. En el fondo siempre me pregunto ¿Que pensaría mi abuelo de esta o aquella persona? ¿Que gran historia crearemos para compartirle, allá, cuando estemos de nuevo juntos en el cielo?.

En memoria de ese gran hombre, mi abuelo.

...Tampoco lo fue de la cerveza, de eso estoy segura.


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