19 dic 2017

19 de septiembre de 2017

En memoria de todas aquellas personas que perdieron la vida, la esperanza y sus hogares durante el sismo del 19 de septiembre de 2017.



A tres meses...
Aquí estoy, por fin escribiendo al respecto, mas allá de un vídeo, mas allá de pedir me incluyeran en sus oraciones, más allá de recibir toda la fuerza y energía proveniente de donde se encuentran.

El viento ya no sopla tan fuerte, aún con los 9°C que amanecimos hoy la Ciudad no se ha vuelto a sentir tan fría como aquel martes. El día que todos nos detuvimos por un par de horas, la ciudad que nunca duerme se congelo.

Ese día logro dos cosas: 
Marcar la historia de Verónica en dos, un antes de y un después.
El momento que acepte la fuerza que hay dentro de un corazón.

Han transcurrido los días, las horas y con estas también las personas.

Ante estos acontecimientos uno descubre, descubre muchas cosas. Que uno de verdad es valiente, que el corazón puede latir muy muy rápido y no explota dentro del cuerpo, que cuando son tantas emociones no podemos controlar las lagrimas, que la adrenalina fluye... es como dinamita, una vez que estalla deja consigo otro puñado de emociones y sentimientos, acciones, todo.

Encuentras familia donde jamas lo esperaste y terminas por entender que estas solo, la soledad no es mala, no me malinterpreten pero si, uno esta en este mundo por un tiempo no comprado, el mas improbable, jamas definido. A veces corremos la fortuna de conocer personas en nuestro caminar, personas que son afines a nuestras almas, comparten alguna habilidad o porque les toca enseñarnos algo y viceversa. Pero si te caes amigo, aprende a levantarte por ti... nunca sabes cuando podrás necesitarlo.

No les comparto esto para alarmarlos, al contrario, es porque les amo. El amor no trata de dedicar la vida entera protegiendo a alguien, si de estar dispuestos con todo el ser a hacerlo pero en el fondo confiamos en el ser humano que amamos, no podemos limitarlo, privarlo, enclaustrar. Uno debe aprender a descubrir la vida, a conquistar la vida. Que si y que no. Lo mejor de todo es que la vida es tan sabia que cuando requiere que aprendas una lección la pone ante ti sin menor duda, cuando no te queda claro o solo no te sentaste a meditar al respecto.. te la repite, una y otra vez, cada vez con mas fuerza.

Durante la semana del acontecimiento tuve oportunidad de leer mucho, coincidir con sentimientos de extraños y entre lo que se quedo grabado y llego a mi corazón fue una oración: "El gran sismo le quedo chico a México" Me llena de orgullo y me estremece decir... "yo estuve ahí", conservo la vida porque Dios así lo quiso, porque su plan fue diferente para mi.

¿Que aprendía hace 3 meses?
Que soy mas fuerte de lo que creí ayer y que mañana seré imparable. El amor une, el amor mueve, el amor te cambia. Que juntos somos mejores. 

A todas las personas que donaron a mi cuenta nunca terminare de agradecerles, a Marisol, ella fue la que inicio este movimiento con un solo post en mi facebook, me dio un gran regalo: su confianza. Todos los demás que estuvieron aquí, juntitos a nosotros aun cuando los kilómetros de distancia pasan de los mil. A quienes no conocen barreras ni océanos. Amigos de mis amigos, conocidos, desconocidos... si logramos ayudar a salvar una vida fue por ustedes, no por mi. Si tu, me refiero a ti, que seguramente estas leyendo esto. Saben que esto no fue solo CDMX, el resto de los estados afectados, Morelos, Puebla, Guerrero, Chiapas, Oaxaca.

Estamos en paz, estamos reconstruyendonos junto con México.
VOLEAC




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