No encontraba inspiración en todos lados,
tampoco la encontraba todo el tiempo.
La inspiración no es algo o
alguien a quien puedas solicitar su presencia y con un tronar de dedos
aparezca.
Hay días del año que
simplemente llega y no cesa, te invade, se alberga. Tiene que encontrarte
trabajando porque de no ser así el mismo instante cuando llega se ausenta. Es
impaciente y celosa.
Es importante seguir el
llamado, la oportunidad, abrazarla, saborearla, de todo cuando se siente cerca.
Como una llamarada de fuego que no quema pero calienta.
Vivir inspirado es como vivir
con el corazón caliente.
No todos tenemos oportunidad de
saludarle cuando llega de visita, la vida nos enreda y llegamos a pensar que
las labores son de lo más importante. Nos perdemos entre la dinámica social y
la falta de silencios, entre el bullicio y lo socialmente correcto.
¿Sabes lo que es escribirle cartas al viento? ¿Caminar soñando? Vibrar, vibrar todo el tiempo.
Cuando la inspiración me tiene de rehén,


Be First to Post Comment !
Publicar un comentario